Regreso a Página Principal  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Combo Ninguno
Por: ©Rafael Figueroa Hernández
www.comosuena.com

Heredero de una larga tradición y dueño de un sabor muy peculiar, Combo Ninguno ha demostrado con su trabajo que Veracruz sigue siendo un elemento activo en la producción de la música afrohispanoantillana en México. Nos habla Leonardo Ortiz, director y fundador del Combo Ninguno.

El Combo Ninguno nace en 1983 de una manera informal, como una reunión espontánea de músicos en la Hostería del Sapo de la ciudad de Jalapa, y debido a algunas invitaciones a festivales, comenzó la inquietud de hacer música de una manera estable. En esa época oíamos mucho a Rubén Blades y a Willie Colón. De hecho, los primeros números que montamos, ya en esta onda sonera o salsera, fueron "Oh, que será" y "Ligia Elena". Tocábamos también cosas de Silvio Rodríguez, pero ya con la intención de la salsa.

Sin embargo, no es sino hasta 1985 que podemos hablar de un proyecto real de Combo Ninguno. Esto coincidió con la llegada de Carlos Tercero, que vino a dar unos talleres libres para músicos, y con su ayuda fue que empezamos a formar un archivo de arreglos propios. Fue entonces que tuvimos ya un plan de hacer un grupo con una estructura y unos objetivos. A partir de ese momento, siempre tuve muy claro, que lo que, a la larga, nos puede mantener como grupo es el buscar ser original, buscar una sonoridad única y personal.

Para esta época es que yo cambio de la guitarra eléctrica al tres, porque a la hora dar el apoyo armónico y rítmico, la guitarra no es el instrumento natural para el son, y conformamos el Combo Ninguno con una instrumentación de violín, flauta, bajo, tres y percusión, instrumentación con la que empezamos a trabajar y en 1987, grabamos nuestro primer disco, que salió después en el sello Pentagrama. El disco contenía el tema que le da nombre, "Tumba Verde", que hicimos con Pedro Bravo, un amigo con el que compartíamos la preocupación de los peligros de la planta nuclear de Laguna Verde.

Una de las experiencias más agradables de esta época fue cuando llegamos a tocar al puerto de Veracruz y, para nuestra sorpresa, el recibimiento fue más que caluroso. Me acuerdo una noche en la que estábamos tocando "Agua que cae del cielo", uno de los temas que acabamos de grabar, y ese día se inundó el lugar en el que estábamos y la gente no se iba. Amanecimos ahí esperando a que en las calles bajara el nivel del agua. Yo recuerdo ese como una de los momentos más gratos porque el público estaba muy prendido.

Combo Ninguno desde esas fechas se ha presentado en numerosos festivales nacionales e internacionales como los Festivales Internacionales del Caribe en Cancún, el Carnaval de la Habana en 1989, el Festival Internacional Cervantino de Guanajuato, festivales de música folclórica en Vancouver, Salt Springs y Harrison en Canadá, la Expo-Feria Sevilla '92 y el Festival Internacional de Houston. Continúa Leonardo Ortiz.

Otro de los grandes momentos fue cuando fuimos a la Habana, como parte de la representación artística del gobierno de Veracruz, en correspondencia al elenco que año con año el gobierno cubano envía al Carnaval de Veracruz. Imagínate, llegar al Teatro Nacional de Cuba, y ser tratados con mucho afecto y con un gran respeto. Yo iba que me temblaban las piernas, incluso se me olvidó la letra de "El jarocho" [del disco Tumba Verde] de la emoción de ver el teatro repleto en la tierra que es la cuna de esta música.

Para 1989 grabamos el segundo disco, Traigo este son, que también salió en discos Pentagrama y que coincidió con una época de auge de la salsa en Jalapa, en la cual tocamos en todas las discotecas de la ciudad. Cuando pasó el auge, y después de 1991 que fue un año muy difícil, decidimos abrir nuestro propio lugar, Barlovento, en donde nos presentamos, de jueves a sábado, desde hace más de tres años. Esto nos ha permitido una estabilidad, que nos llevó a poder grabar nuestro tercer disco de manera independiente titulado Son de Amor, utilizando la experiencia de los dos discos anteriores. Quisimos mostrar, más que nada a nosotros mismos, que hemos avanzado musicalmente hablando. La intención desde el principio era evitar irnos a la cargada de la salsa erótica, queríamos hacer un trabajo distinto.

Para ello recurrimos a nuestras raíces veracruzanas, de hecho el disco originalmente iba a llamarse Con sabor a Veracruz, para dejar claro nuestra intención de hacer un disco netamente veracruzano. Yo pienso que existe un sonido veracruzano que no hemos sabido mostrar de una forma adecuada.

Para intentar lograrlo, con Sergio Martínez en la dirección musical y junto a todos los integrantes del grupo, recurrimos para empezar a Agustín Lara con dos temas "La Cumbancha" y "Veracruz". En este último debo destacar que tuvimos la suerte de contar con la participación de Luis Ángel Silva "Melón", que cantó con nosotros. Incluimos también además de "Son de amor", composición mía y de Miguel Ángel Montoya, "El malquerer" y "Mozambique Veracruz" de David Haro, que creo es uno de los compositores contemporáneos veracruzanos más interesantes, que ha logrado plasmar lo que en realidad es Veracruz. En la misma tónica grabamos un arreglo colectivo a melodías tradicionales de la navidad como son "La rama, las posadas y el viejo". Todo esto persiguiendo el objetivo básico que nos propusimos con el disco: lograr una sonido contemporáneo dentro del campo de la salsa pero con un sabor muy veracruzano.

Combo Ninguno se ha labrado, en un trabajo que tiene más de 10 años, un lugar importante en la historia de la Música Afroantillana en México, no sólo por su permanencia sino por haber mantenido un sonido que lo caracteriza como un grupo con raíces fundamentalmente mexicanas. Su lema lo dice claramente: Combo Ninguno es salsa mexicana con sabor a xalapeños, nada más, nada menos.

>Regreso a Semblanzas >Regreso a Página Principal
Página Principal | Acerca de Nosotros | Don Fallo Figueroa | Productos CÓMOSUENA | Programas de Radio | RAFIAL Laudería | Publicaciones ON LINE | Tienda ON LINE | Alianzas y Enlaces | Contacto
0